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Prevención del riesgo eléctrico: tipos de medidas a implementar

Qué duda cabe que uno de los aspectos que más se debe valorar en cualquier puesto de trabajo es la seguridad y la salud de los trabajadores. Así, una empresa en la que se gestione de manera adecuada la prevención de riesgos laborales se verá beneficiada por una serie de ventajas tales como:

– Reducción de accidentes y enfermedades profesionales.

– Se evitan incumplimientos de la legislación y posibles sanciones.

– Mejora la satisfacción de los empleados, la productividad de la compañía y la imagen de la empresa.

Y todo empieza por conocer de modo exhaustivo todos los riesgos a los que los trabajadores están expuestos. Entre ellos, nunca se debe olvidar la prevención de riesgo eléctrico, ya que la electricidad es usada en todas las empresas y siempre comporta un determinado riesgo que no se debe obviar.

El riesgo eléctrico

El riesgo eléctrico es aquel que se genera en cualquier actividad relacionada con instalaciones eléctricas de cualquier intensidad (alta, media y baja). También se incluye el manejo de maquinaria y equipos eléctricos, así como la reparación de los sistemas eléctricos de los mismos, ya que puede producir choques eléctricos, quemaduras, caídas y golpes, incluso llegar el punto de producirse incendios y explosiones.

Tal es la importancia de este tipo de riesgos que incluso existe normativa específica en la materia. Hablamos del Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico.

En esta disposición, las actuaciones preventivas que se deben implementar están agrupadas en 3 ámbitos distintos y por supuesto complementarios.

Instalaciones

En este ámbito se señalan las características que deben tener las instalaciones y los equipos, así como las formas de uso y mantenimiento. Se consideran tanto los riesgos por contacto directo como indirecto. Algunas de las medidas que se contemplan son las siguientes:

– Aislamiento de las partes activas.

– Establecimiento de barreras o envolventes entre las superficies y el empleado.

– Uso de obstáculos.

– Cortes automáticos del suministro en caso de fallos.

– Regulaciones de los mantenimientos.

Técnicas y procedimientos de trabajo

En este caso se trata de diseñar las actividades a desarrollar de la forma más segura posible desde el punto de vista del riesgo eléctrico. Aquí, se deben tener en cuenta al menos las siguientes 5 premisas:

1. Desconectar los equipos cuando no sean necesarios.

2. Evitar cualquier posible realimentación.

3. Verificar la ausencia de tensión.

4. Poner a tierra y en cortocircuito las partes de las instalaciones donde se vaya a trabajar.

5. Uso de sistemas de señalización y equipos de protección.

Formación e información

Todos los trabajadores deben estar informados de los riesgos a los que están expuestos. De igual forma, deben recibir la formación necesaria de PRL en electricidad para llevar a cabo su actividad de modo seguro.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, resulta necesario contar con una empresa de prevención riesgos de laborales que se encargue de diseñar todas las medidas a implementar. Con estas observaciones aumenta de manera considerable la seguridad de los empleados y la efectividad de todas las medidas.