El estrés tecnológico en las pymes

La transformación digital de las empresas es uno de los grandes retos actuales de los negocios. Sin embargo, este sistema que ofrece grandes ventajas también puede producir algunos inconvenientes. El estrés tecnológico es uno de los más evidentes. Es decir, es importante no poner la atención únicamente en la tecnología, porque también es determinante atender al plano humano.

El estrés tecnológico es esa sensación de malestar emocional o incomodidad que experimenta un trabajador ante un entorno exterior de cambio que le obliga a actualizarse y a adquirir nuevas competencias en tecnología de forma rápida.

Muchos trabajadores tienen poca formación en este campo y se sienten totalmente desbordados al tener que dar respuesta a sus tareas profesionales desde el nuevo marco de la tecnología. Además, el estrés tecnológico también muestra una nueva realidad.

La ubicación laboral deja de ser tan determinante ya que, por ejemplo, el profesional puede consultar las novedades de su correo electrónico desde casa o desde cualquier otro lugar. Algo que también ocurre durante las vacaciones. Sin embargo, el verdadero descanso de un profesional no solo es físico, sino también, mental. Por tanto, el riesgo de esta falta de desconexión es la ausencia real de descanso.

Por otra parte, la digitalización ofrece ventajas, pero también, transforma al ser humano en un ser vulnerable y dependiente de la tecnología. Y la tecnología no es perfecta, también es frágil ante los fallos técnicos que, en muchos casos, pueden alterar el ritmo de trabajo generando una enorme sensación de incertidumbre hasta que se resuelven.

Además, el tiempo que el profesional pasa en contacto con la tecnología se suma a todo el espacio personal que el trabajador disfruta en su tiempo libre asociado a las redes sociales e internet. ¿Cómo afecta esta situación a los trabajadores? Este hecho puede generar cansancio mental y, también, ansiedad. La sensación de dependencia de la tecnología puede producir cambios de humor y dificultades de concentración.

¿Cómo aplicar medidas de prevención?

1. Es muy importante respetar los horarios de trabajo de los empleados para no enviarles mensajes de correo electrónico, pero sobre todo de Whatsapp, fuera del horario de oficina.

2. Las personas en el centro de todo. Según Albert Bartomeus, director del àrea financiera y Business Developement de IM2 The Group“lo importante en la digitalización es poner a las personas en el centro de todo y que la tecnología sea una herramienta que facilite la vida a las personas y las empresas. En el momento que ponemos la tecnología en el centro de nuestros objetivos y las personas son esclavos de esta tecnología se producen situaciones de fracaso, desmotivación, estrés, poca involucración… es decir, un fracaso tanto para las personas como para la tecnología en sí.”

3. Ofrece formación a los trabajadores para potenciar la adaptación al cambio en la era tecnológica. En este sentido, Albert Bartomeus añade: “muchas veces olvidamos que la tecnología debe ser un facilitador de las cosas y no un obstáculo para el desarrollo de las personas. Creo que es muy importante la formación a todos los niveles y necesidades y sobre todo entender y explicar el por qué necesitamos una u otra tecnología. No por ser más tecnológicos seremos mejores ni haremos mejores a las personas.”

4. Apoyo a la conciliación laboral. La digitalización puede producir numerosos beneficios en relación con el apoyo a la familia. Por ejemplo, trabajar de forma puntual desde casa o acordando previamente algunas fechas, puede representar un beneficio social bien valorado por algunos empleados.

5. Es recomendable que en la empresa haya una zona de descanso y desconexión para que los empleados puedan disfrutar de sus pausas.

Por tanto, es determinante potenciar la prevención del estrés tecnológico en la empresa recordando que la tecnología es un medio, pero no un fin en sí mismo. Lo verdaderamente determinante es el cuidado de las personas. Recuerda este mensaje de Platón: “La parte nunca puede estar bien al menos que el todo este bien”. Es decir, observa la empresa desde una visión integral. La digitalización es una parte del proyecto presente, pero no lo es todo.