La prevención de riesgos laborales para autónomos

La prevención de riesgos laborales es una obligación por parte de todos los empresarios y un derecho de todos los trabajadores. Por lo tanto, cualquier empresa o autónomo que tenga, al menos, uno o varios trabajadores a su cargo tendrá el deber de cumplir con la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Pero, ¿cómo han de aplicar esta lai los autónomos?

¿Qué es, cuándo y cómo aplicar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para autónomos?

El derecho a conseguir las coberturas que corresponden por accidente laboral y enfermedad profesional solo es accesible para los autónomos que cotizan por la base de incapacidad temporal.

No puedes comparar la normativa que regula el mercado laboral entre los trabajadores por cuenta ajena y los autónomos, ya que existen muchísimas diferencias. Esta está pensada para la relación entre empresario y trabajador por cuenta ajena, lo que deja al autónomo en una ambigüedad jurídica.

Si eres autónomo y tienes empleados, adquieres las obligaciones de un empresario y tus trabajadores tendrán los derechos propios de los trabajadores por cuenta ajena. Pese a ello, como autónomo, estás obligado a gestionar la prevención de riesgos laborales.

La función de esta ley es reducir la siniestralidad laboral y la incidencia de enfermedades profesionales. En función del tipo de autónomo que seas se hará de una forma u otra.

Autónomos sin trabajadores a su cargo

En esta situación, no es obligatorio disponer de una organización encargada de la PRL que se encargue de una evaluación de los posibles riesgos, ni contar con un plan específico para ello.

La Ley solo será de aplicación si no se comparte centro de trabajo con otra empresa o si no se realizan trabajos subcontratados por otra empresa.

Autónomos que no tengan trabajadores a su cargo y que les afecte la normativa que coordina las actividades empresariales

En este caso, se deberá aportar información acerca de los riesgos que suponen las actividades desarrolladas, así como los equipos de trabajo, para los trabajadores de otras empresas con las que se colabora.

Lo normal es contratar a una empresa especializada en estos programas de prevención los riesgos laborales.

Autónomos con trabajadores a su cargo

En esta ocasión, sí que es necesario implantar la PRL. En los negocios con hasta 10 empleados es el empresario quien se puede ocupar de organizar la prevención, siempre y cuando la actividad se desarrolle en el centro en el que se trabaja y se tenga la capacidad necesaria para ello.

El autónomo adquiere las obligaciones de un empresario que son las siguientes:

– Integrar la prevención de riesgos en la gestión empresarial.

– Garantizar la participación y consulta de los empleados.

– Elaborar el plan de prevención.

– Formar a los trabajadores.

– Evaluar los riesgos y planificar las medidas de prevención oportunas.

– Crear procedimientos de actuación en casos de riesgo grave y/o emergencia.

– Informar a los trabajadores de los riesgos y las medidas necesarias para eliminarlos o reducirlos.

Lo habitual para implantar la prevención de riesgos laborales para autónomos es contratar a una empresa especializada en esta materia. Te evitarás sobrecargas de trabajo y desviarte de los objetivos principales de tu empresa.