Resiliencia, tema central del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2021

El 28 de abril del año pasado, con medio mundo confinado a causa de la pandemia, el Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo recordó la importancia de estos factores, seguridad y salud, para salvar vidas, especialmente para evitar los contagios en el entorno laboral. En 2021, el lema elegido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es “Anticiparse a las crisis, prepararse y responder: Invertir hoy en sistemas resilientes de seguridad y salud en el trabajo”.

Resiliencia es una palabra que se ha vinculado mucho a la pandemia porque es nuestra capacidad para superar traumas o circunstancias adversas. También se aplica al empleo para describir situaciones en las que el trabajador ha de ser flexible para sobreponerse a dificultades laborales. Como el lema de la OIT indica, también los sistemas de seguridad y salud en el trabajo (SST) han de estar preparados para prevenir nuevas posibles crisis y así superarlas más rápidamente.

 

Los técnicos de Prevención de Riesgos Laborales de MB Prevent, se encargan de asesorar a las empresas para que evalúen riesgos y adopten medidas de prevención, vigilando también la salud en el lugar de trabajo. Son conocedores de los riesgos específicos de cada sector y de los nuevos problemas sanitarios que les pueden afectar como, en este momento, los debidos al COVID-19.

 

La emergencia sanitaria de 2020 ha provocado cambios en el mundo laboral que afectan la seguridad y salud de los empleados, sea porque se pueden contagiar mientras desarrollan su actividad profesional o porque se han implantado otras formas de trabajo, como los riesgos psicosociales que supone el teletrabajo. Se ha hecho evidente de esta forma que los SST han de servir de puente con la sanidad pública, por ejemplo rastreando contactos de casos confirmados.

Además, este Día Mundial también quiere poner atención sobre los profesionales sanitarios por ser los más expuestos. En su informe, la OIT proporciona datos concretos: el 14% de las infecciones mundiales ha sido en este colectivo, 7000 trabajadores sanitarios muertos por COVID-19 y 1 de cada 5 ha tenido síntomas de depresión y ansiedad durante la pandemia. Los marcos institucionales y normativos deben mejorarse para evitar los riesgos que sufren ellos y todos los trabajadores si queremos hacer frente a otras emergencias sanitarias.

Las normas internacionales deben dar respuesta a retos como el que estamos viviendo desde el año pasado y ofrecer ayuda para implantar mecanismos adecuados para velar por la seguridad y salud de los trabajadores. Por ejemplo, las pymes son las que más dificultades han tenido para poder cumplir con los requisitos oficiales en materia de SST y ha habido muchos brotes por trabajar en entornos cerrados o sin distancia de seguridad.

Es posible desarrollar resiliencia si se extraen aprendizajes y se realiza a tiempo la inversión necesaria para responder a las situaciones similares que puedan aparecer en el futuro. Así se mejora la infraestructura nacional y se fortalecen los SST de las empresas.

Des de MB PREVENT, a vuestro lado.